Contamos en este blog nuestros viajes, la planificación, lo recorrido. Para que puedan serviros de ayuda a lo hora de planificar los vuestros.

Preparativos, compra de vuelos, contrato del hotel. ¿Cuándo es el momento adecuado?

Planificación, mapas con lo que vamos a visitar.

Distintos lugares con encanto, donde merece la pena perderse.

En definitiva: Consejos, sugerencias, ideas, itinerarios, planes que estamos seguros os harán más fácil vuestro viaje.

Feliz viaje

domingo, 28 de febrero de 2010

Wimbledon


Para todos aquellos que le gusta el tenis, Wimbledon es uno de esos templos mundiales que siempre se ansía en visitar.

En nuestro grupo, entre los más jóvenes, hay jugadores de tenis a los que le gustaría conocer Wimbledon y asñi lo decidimos. Teníamos que dedicarle tiempo en nuestro viaje para conocerlo.

Llegamos a Wimbledon en metro, el viaje no muy largo. Hay que llegar a la última para de la linea. El metro nos deja en el pueblo de Wimbledon, hasta las pistas de tenis hay que caminar un poco, pero no mucho.

Al llegar al club de tenis, se accede directamente a la tienda del club. Allí tenemos dos posibilidades bien visitar el museo o bien visitar las pistas de tenis incluidas la pista central.

Visitar el museo es sencillo, con sacar los tickets a la entrada es suficiente. El museo está muy bien, conoceréis la historia del club de tenis, utensilios empleados en sus comienzos así como partidos emblemáticos jugados.

La otra posibilidad es ver el club de tenis incluida la pista central. Para realizar este tour hay unas horas concretas y puede suceder que cuando lleguéis el cupo esté completo para esa hora y tengáis que esperar unas buenas horas hasta el siguiente tour en caso de que sigáis queriendo visitarlo. Por ello os aconsejamos que la víspera llaméis al club de tenis y confirméis una hora de visita. De esta forma lo tenéis asegurado.

Como fin al paseo también os recomendamos, caso de gustaros la cerveza, un pub casi en frente de la estación de metro, donde se sirve la cerveza más fría de Londres, es lo que anuncian en el pub y tras probarla parece que es asi.

sábado, 27 de febrero de 2010

Comer en Londres

Encontrar un lugar económico para comer en Londres no es una tarea fácil. Londres es una ciudad muy cara para comer.
A diferencia de otras ciudades europeas similares como Madrid, Roma, París, no encontramos una oferta interesante manteniendo una relación calidad precio.
En nuestro caso solo nos preocupaba la comida de mediodía, tanto la cena como el desayuno lo teníamos incluido en el hotel.
Nuestros consejos van dirigidos en un doble sentido, por un lado abaratar lo máximo posible el tema de la comida y por otro aprovechar al máximo vuestro día a día en Londres


Como os comentábamos nosotros llevabamos contratado tanto el desayuno como la cena con el hotel. Esto supuso un ahorro importante desde luego ya que nos evitaba buscar y cenar todas las noches en algún restaurante de Londres.
En Londres a diferencia de otras ciudades europeas no encontramos gran cantidad de los típicos restaurantes de comida rápida, restaurante italianos donde la pasta puede sacar rápido de un apuro. La oferta no era abundante en este sentido. Y las pocas veces que recurrimos a alguno de ellos (en concreto una) muy caro y el trato no fue lo elegante y educado que se merecía, pero concluímos que sería el carácter típico.

Durante los primeros días aprovechábamos el desayuno del hotel para preparar algún que otro bocadillo y sandwich, ello unido a lo que teníamos en las habitaciones y que habíamos traido de España, sobre todo embutido de todo tipo. El embutido que cogimos en España nos fue util para los dos o tres primeros días. Sobre este punto indicaros que todo lo que llevéis de España esté envasado al vacío para evitar problemas en el aeropuerto. Con este tipo de enlace y con el lógico registro sanitario ningún problema.

El dia que lo que llevabamos de España se agotó fue cuando recurrimos a los supermercados. Al llegar el final de la tarde comprábamos en el super todo lo que necesitaríamos para el día siguiente y así día a día. Unicamente en una ocasión comimos en un restaurante y nos resultó muy caro.

viernes, 26 de febrero de 2010

La cerveza más fría en Londres


Todo comenzó con la visita que hicimos a Wimbledon para ver las pistas de tenis y el museo.

El metro nos deja en el centro del pueblo de Wimbledon, para llegar a las pistas de tenis aun hay que caminar un rato. Visitamos las pistas y cuando regresamos al pueblo nos dijimos si tomábamos una paint antes de tomar el metro de vuelta a Londres.

Y allí estaba frente casi en frente de la estación de metro había un pub con un cartel en la puerta que decía algo así como: "servimos la Guiness más fría de Londres", medio incrédulos decidimos entrar. Como nos acompañaba menores estos tuvieron que quedar fuera en las terrazas del pub mientras nosotros le pedíamos que nos sirvieran unas paint como las que anuncian.

El grifo de la cerveza ya daba fe a lo que anunciaban, justo a lado del grifo había un termometro digital que indicaba la temperatura a la que se servía la Guiness, marcaba menos de dos grados.

Y que os vamos a decir, extraordinaria, bien tirada y aun por encima a una temperatura inimaginable.

Si tenéis la oportunidad no dejéis de hacer esta visita, si os gusta la cerveza, el pub no os defraudará.

Podéis ver la ubicación del pub en el plano

jueves, 25 de febrero de 2010

Londres - Fin del viaje

El avion de Ryanair en el que regresábamos a España salía muy temprano de Stansted. Al igual que el traslado del aeropuerto al hotel, también habíamos contratado el transporte hacia el aeropuerto. Era muy temprano y había un poco de sueño.
Al llegar al aeropuerto y tras los controles correspondientes y facturar las maletas (mucho cuidado con no pasarse en el peso) desayunamos algo antes de coger el avion.
Tras un buen vuelo llegamos a Santiago de Compostela a la hora convenida. Todas las maletas en orden, en Santiago nos esperaba ya el autobus que nos tendría que llevar al destino definitivo.
El viaje en autobus lo aprovechamos para calmar un poco el sueño consecuencia del madrugón de Londres.


Llegamos y tras dejar las maletas en casa nos citamos para comer juntos como acto de despedida del viaje, una buena carne sería un plato adecuado, había cierta hambre acumulada por el viaje. Comimos muy bien mientras que comentábamos multitud de anécdotas del viaje.
El viaje había sido un exito en todos los sentidos.
Nos citamos par cenar también esa noche de nuevo todos juntos, y ni que decir tiene que volvieron a recordarse anécdotas de este magnífico viaje.
Terminada la cena todos nos dimos cuenta que estábamos ante el comienzo de una tradición. Y efectivamente así fue. A día de hoy:

THE TRADITION CONTINUES

miércoles, 24 de febrero de 2010

Londres - Wimbledom - Abadía de Westminster

Era nuestro último día completo en Londres y había que aprovecharlo al máximo. Madrugamos un poco más a las ocho y media ya estabamos en marcha.

A primera hora había dos opciones los que por un lado querían ir de compras y los que que querían conocer Wimbledon y su museo. Los que fueron de compras visitaron las tiendas en Reagent Street. El resto cogió el metro en dirección a Wimbledom, nada más salir del metro caminamos en dirección a las pistas de tenis. No hay mucha distancia pero sí hay que caminar un poquillo. Al llegar había dos posibilidades por un lado ver el museo y por otro hacer un recorrido hasta la pista central. Para esto último era necesario contratarlo previamente, pues la visita era con grupos reducidos, estaban los grupos completos y no hubo posibilidad de hacerla. Nos tuvimos que conformar con realizar una visita al museo. La verdad merece la pena, es un auténtico lujo para los amantes del tenis. Terminda la visita y de camino de nuevo al metro encontramos un pub que indicaba que se servía la cerveza más fría de Londres, entramos para comprobarlo y a ciencia cierta que debe ser verdad.

Habíamos quedado todos para comer y lo hicimos en un lugar próximo a Picadilly.

Tras la comida visitamos la Abadía de Westminster y la Iglesia Metodista que esta frente a la anterior tras estas visitas nos fuimos a ver las Cabinet War Rooms.

El día tocaba a su fin, había que preparar las maletas para nuestro regreso a España. Nos fuimos al hotel

martes, 23 de febrero de 2010

Londres - Catedral de Saint Paul - Tate Modern Museum - City Hall

Buen desayuno y a las nueve ya listos para nuestro sexto día en Londres.

Comenzamos nuestra visita en el Palacio de Buckinham donde vimos el cambio de guardia, un poco pesada la cosa, dura del orden de 45 minutos posteriormente paseamos por los jardines de Saint James, terminada esta visita nos dirigimos hacia la Galería Nacional.

Tras esta visita nos fuimos en busca de la Temple Church, pero estaba cerrada, una pena pues teníamos especial interés en esta visita. Recorrimos un poco los alrededores y encontramos unos jardinillos donde aprovechamos para comer unos bocadillos que habíamos preparado para ese día.

Continuamos hacia la Catedral de Saint Paul, magnifica catedral. Cogimos un autobus en dirección a la Torre de Londres, cruzamos el Puente de la Torre, y recorrimos la orilla del río Tamesis donde visitamos la City Hall, la galería Hay's y la Tate Modern Museum.

Hoy habíamos caminado de lo lindo y el descanso más que merecido. Pinta de cerveza, cena, tertulia y a descansar. Mañana sería nuestro último día completo en Londres.

lunes, 22 de febrero de 2010

Londres - Royal Albert Hall - Kensington Garden - Chelsea

Nuestro quinto día en Londres comenzó como es habitual, buen desayuno y a las nueve ya listos para nuestra aventura en Londres.
Comenzamos el día visitando el - Museo de Ciencias Naturales - Science Museum - y el Museo de Historia Natural - Natural History Museum -. Evidentemente son dos buenos museos de la ciudad de Londres, pero a decir verdad quedamos un poco defraudados con la visita. No sería por nuestra parte una recomendación de visita obligada en Londres.
Tras la visita a ambos museos nos fuimos a comer a un retaurante italiano que los niños demandaban muy cerca de los almacenes Harrows. Tampoco aquí acertamos en la elección, un poco arisco resultaron ser los encargados y camareras.
Para la tarde había dos opciones , por un lado los que querian visitar Harrows y los que no le resultaba atractiva esta visita en profundidad. Tanto unos como otros entramos en los almacenes, pero unos tardaron pocos minutos en verlo por completo, eso sí, su parte curiosa ya tienen estos almacenes, extravagancias que no están permitidas para la mayoría de los mortales, como teléfonos móviles valorados en miles de euros, como aparcamientos privados para los "coches" de las grandes fortunas y que esa tarde habían decidido pasarla en Harrows.
Terminada esta visita rápida un parte del grupo se dirigió al Victoria & Albert Museum, museo este sí totalmente recomendable de aquí nos dirigimos hacia el Royal Albert Hall continuando por Kensington Palace y Kensington Garden. Todo un placer para los sentidos caminar por este parque.
Nos encontramos al cierre de los almacenes y de ahí pensamos en coger un autobus hacia Chelsea, para además de visitar el barrio londinense, todos, niños y mayores pudiésemos disfrutar de una visita al estadio del Chelsea FC. El autobús nos dejo a muy poco del estadio, los niños disfrutaron de lo lindo haciendose la típica foto frente al cartel que anunciaba el próximo partido a la entrada del estadio y ya dentro del recinto fotografiandose en la pared que muestra a los aficionados del Chelsea vestidos con su camiseta azul. El estadio estaba cerrado y la tienda también, por lo que solo hubo posibilidad de verlo por fuera, de todas formas fue una grata experiencia para todos.
Finalizada esta visita cogimos de nuevo un autobus que nos llevó nuevamente la hotel. Recorrimos un buen numero de calles londinenses antes de llegar al Hotel.
El día había sido fuerte en cuanto a la caminata realizada y al igual que otros días decidimos tomar una pinta antes de de la cena. Tras la cena, un momento para la tertulia en grupo y hasta el día siguiente en Londres.

domingo, 21 de febrero de 2010

Londres - Covent Garden - Picadilly Circus - Soho


El cuarto día en Londres comenzaría con la visita al Museo Británico. Como en días anteriores, tras un fuerte desayuno, a las 9 ya estabamos en la puerta del hotel para comenzar la jornada. Caminamos desde el hotel hasta el Museo. Llegamos casi al mismo tiempo que abría el museo, las diez de la mañana. Poco mas tarde de las diez estábamos en el hall del Museo Británico, aquí es donde encontraréis guías sobre el museo y los puestos de información.
Nosotros cogimos las guías de audio y antes de comenzar la visita quedamos a una hora en el hall.
El museo es impresionante, nada más entrar nos encontramos con la Piedra Rosetta, sin conocer su historia poco dice, pero conociendo lo que ha significado para el conocimiento de la cultura egipcia a uno le deja fascinado. Como comentamos el museo es impresionante, pero si en vez de llamarse Museo Británico se llamara Museo Mundial no creo que pasara nada. Poca historia británica hay y por el contrario mucha historia del mundo alberga. El Museo Britanico alberga un poquito de diferentes culturas y civilizaciones. Como habíamos comentado, nos pusimos una tiempo para visitar el museo así que cada uno visitó lo que más le interesaba. Las salas dedicadas a la civilización griega: las nereidas, los frisos de partenón. Las salas dedicadas a las civilizaciones asiaticas, son dos ejemplos de lo extraordinario que alberga este museo.
Tras la visita al museo nos habían recomendado tomar un perrito caliente - hot dog - en un puesto que se encuentra en la puerta del museo, hacía mucha hambre y cada uno nos pedimos un perrito, desde aquí no vamos a dudar de los gustos gastronómicos de nuestros amigos que nos recomendaron tal manjar; pero desde estas lineas a ser posible no sigáis su consejo, eran realmente malos, malos pero malos de solemnidad, por lo que mejor no darle más importancia. Pero como el hambre es poderosa, al final acabamos sucumbidos a semejantes viandas y de esta guisa nos dirigimos al Covent Garden, pasamos un buen rato en este mercadillo observando los puestos disfrutando de su ambiente y de las diferentes animaciones.
Del Covent Garden nos fuimos a Picadilly Circus, atravesando las calles del Soho. Finalmente alcanzamos a hacernos las fotografías de rigor en la fuente de Picadilly, estaba atisbada de gente, el ambiente extraordinario. Continuando por Picadilly nos dirigimos a Fortnum Mason, una tienda de verdaderas delicias gastrónomicas donde podréis comprar galletas, dulces típicos londinenses o bien tomar el té con pastas haciendonos sentir un poco más británicos. En nuestro caso compramos té y pastas, de verdad que merece la pena.
Tras esta visita nos dirigimos a Trafalgar Square, donde nos hicimos un montón de fotos con las palomas, tanto los mayores como los pequeños. De Trafalgar Square continuamos calle abajo y nos fuimos en busca del 10 de Downing Street y la Horse Guard.
Con esta visita el día se daba por finalizado y ya nos dispusimos a regresar en bus al hotel. Antes de entrar a cenar aun hubo tiempo de dar buena cuenta de una pinta de cerveza en un pub frente al hotel.

Buen día en Londres

sábado, 20 de febrero de 2010

Londres - Greenwich - London Eye


A las 8 estábamos desayunando, un desayuno muy completo, 100 % británico. Cargamos con todo tipo de alimentos. Sobre las 9:30 cogimos el metro en Warren street y nos fuimos en dirección de Embankment, dos paradas Tottenham Court Road y Leicester Square para ver la “Aguja de Cleopatra”. Previamente en Warren Street nos compramos la Oyster card para el transporte tanto por metro como por autobús. La aguja de Cleopatra la Cleopatra’s needle, está a orillas del Támesis, es un obelisco egipcio de granito que en el año 1878 le regalaron al rey Jorge IV. Tiene 21 metros de altura y fue hallada en Luxor, el obelisco está flanqueado por dos leones de bronce. Tras esta visita nos dirigimos a los docs (muelles) para coger el barco destino a Greenwich. El barco se coge a pie de la Abadía de Westminster frente al Big Ben. Nos dimos un poco de prisa pues el barco salía en breve. Nos colocamos en la cubierta superior. Camino de Greenwich tuvimos oportunidad de ver un barco de la segunda guerra mundial atracado en un lado del Támesis, el Puente del Milenio, Tower Bridge, London Bridge, London Tower, la City,… El tiempo era extraordinario, la temperatura andaría por los 20 grados. Durante el trayecto aprovechamos para tomarnos una cervecita en la cafetería del barco. En poco más de una hora llegamos a Greenwich.
Nada más bajar del barco (Greenwich Pier) nos encontramos con el Cutty Sark, no pudimos verlo pues se encontraba en proceso de reforma. El Cutty Sark se construyo en 1869 dedicándose al transporte de te desde China. Era el clipper más rápido en aquellos tiempos. Tras verlo tapado, nos dirigimos por la calle King William Walk hasta el Tourist Information Centre and World Heritage Site Visitor Centre donde además de coger planos y guías para Greenwich algunos aprovecharon para comprar algún recuerdo. Continuamos caminando por Pepys Walk hasta el cruce con Romney Road. Ahí pudimos ver la Chapel Stephen Lawrence Gallery University of Greenwich, el Trinity College of Music, la University of Greenwich, la Dreadnought Library y terminamos en el National Maritime Museum, a lado de este museo se encuentra una de las casas de la reina, la Queen’s house. Entramos en el museo, era gratuito.
El museo tiene tres plantas, la primera está dedicada a los exploradores (exploreres) al London Maritime y lo completan unos efectos donde se puede ver desde como se forma un tsunami hasta un remolino. En la segunda planta se encuentran los motivos relacionados con Nelson, sus trajes, su armadura e incluso hay una simulación de video donde se puede ver la estrategia seguida por Nelson en la batalla de Trafalgar. También en esta planta está el abrigo que Nelson llevaba puesto cuando murió en 1805 durante la batalla de Trafalgar. En la tercera planta pudimos ver numerosos barcos y vestidos de época. Entre los barcos había una maqueta de dimensiones importantes del Mauritania (1907).

Tras el museo nos fuimos a Greenwich Park, como había mucha hambre, allí nos paramos y nos comimos los bocadillos que habíamos traído. Una breve parada y comenzamos a subir el parque camino del observatorio de Greenwich (Royal Observatory Greenwich), nos hicimos las fotos obligatorias en la línea del meridiano y en reloj. Después nos fuimos al Meridian Building, donde vimos las diferentes instalaciones, habitaciones e instrumentos usados en su día. De todas las habitaciones resultó curiosa una de la planta superior con forma octogonal, la Octogon room – del siglo XVII. En la planta inferior también vimos numerosos telescopios de la época.

Terminada la visita bajamos por The Avenue hasta el pueblo de Greenwich, caminamos por King William Walk y estuvimos callejeando hasta terminar de nuevo frente al Cutty Sark, cogimos el barco y de regreso a Londres.
Cuando llegamos a Londres era media tarde. Ya en Londres unos decidieron ir al London Eye mientras que otros optaron por ver las Cabinet War Rooms. Como las Cabinet cierran a las seis no hubo posibilidad este día de verlas, otro día volveríamos. Continuamos hacia Downing Street, vimos el famoso 10 de Downing Street, donde vive el presidente y finalmente nos fuimos hacia Westminster Abbey y St. Margaret que se encuentran juntas. Tras esta visita nos planteamos tomar una paint en un pub que encontramos, pero al ir con menores fue imposible. Nos juntamos en el hotel con los que habían ido a visitar el London Eye y a cenar

viernes, 19 de febrero de 2010

Londres - Oxford Street - Reagent Street - Marble Arch


Este día quedamos a desayunar un poco antes, sobre las 7:30, ya que debíamos ir a la estación de Victoria para coger el Oxford Tube y hacer nuestra visita a Oxford. Tras un buen desayuno en el hotel cogimos el autobus y nos fuimos a Victoria Station.
Pasamos por Oxford Street, Reagent Street, Marble Arch, Wellington Arch, el speaking corner. A primer hora nos encontrábamos en la estación. El viaje a Oxford en el Oxford Tube es de casi dos horas. De camino a Oxford pudimos ver a la derecha el estadio de Wembley. Cuando llegamos a Oxford deambulamos un poco por las calles hasta que encontramos un punto de información turístico, entramos y cogimos unos planos de la ciudad.
Tras coger los planos nos dispusimos para visitar la ciudad. Decidimos en primer lugar coger un autobús guía para recorrer la ciudad. Nos bajamos en Christ Church College en St. Aldate's Street. Era el primer college que visitábamos. Pudimos ver el hall (Harry Potter), la Library y la Catedral de Christ Church. Cuando entramos en la catedral un coro americano estaba actuando, impresionante oirles. Tras esta visita nos dirigimos hacia un jardín de la parte posterior para comer.
Tras la comida continuamos la visita a la ciudad , lo hicimos por Merton Street llegando al Merton College, éste aunque también fascinante no alcanzaba al anterior, a pesar de todo su iglesia es digna de ver. Continuando por Merton Street llegamos al cruce con High Street, a la derecha se encuentra Magdalen College. Continuando por la izquierda llegamos a St. Edmund Hall. Dejando High Street continuamos por Queens Lane donde encontramos primero The Queen's College y a continuación New College. Siguiendo por Queens Lane llegamos a Sheldoman Theatre y ya en Catte Street el Hertford College, en la esquina de nuevo con High Street nos encontramos con St. Mary the Virgin. Continuamos el paseo por High Street y giramos a la derecha donde veremos Lincoln College y Exeter College, giramos a la izquierda por Broad Street hasta el cruce con Cornmarket Street, a la derecha visitamos St. Mary Magdalen y Ashmolean Museum. Continuando por Cornmarket Street pasamos por Jesus College, por Carfax Tower y el Museum of Oxford, por fin llegamos de nuevo a St. Aldate's. Dando por finalizada nuestra visita a Oxford. Cogimos de nuevo el Oxford Tube que nos llevaría a Londres.
LLegando a Londres nos bajamos en Notting Hill, paseamos entre sus terrazas, por sus calles de estilo victoriano también visitamos Portobello.
Terminada esta visita cogimos el autobus para ya dirigirnos al hotel. El día había sido completo y ya había ganas de cenar

jueves, 18 de febrero de 2010

Conseguir buen precio para nuestro viaje. Vuelos

Unos pequeños consejos que pueden abaratar nuestro viaje de manera importante. Nosotros actuamos de esta manera y a decir verdad conseguimos precios muy buenos.
Ni que decir tiene que nos olvidamos de las agencias de viajes físicas. Planificamos nosotros el viaje en base a lo que queremos. Con esto se está ya consiguiendo un ahorro importante. Pensar que el hecho de que contratemos el viaje a través de una agencia de viajes nos va a dar más seguridad en nuestro viaje, es un error. Se consiguen las mismas garantías contratando el viaje por nuestra cuenta.
Indicado esto pasamos a los consejos.
Nosotros separamos lo que es la contratación del viaje, es decir, por un lado el hotel y por otro lado los vuelos. Contratamos por separado.
Conocidas las fechas en las que vamos a viajar, nos ponemos con el vuelo. Hoy en día todo lo que sea un precio por debajo de 100 euros por persona ida y vuelta ya podemos decir que es un buen precio. En nuestro caso es nuestro nivel de referencia, conseguir un precio inferior a cien euros. Todo lo que sea por debajo de esta cifra, tanto mejor. Tened en cuenta que esto es muy importante ya que muchas veces esperamos para comprarlo pensando en que pueda disminuir un poco y lo que ocurre es todo lo contrario. Vamos a marcarnos un precio realista, cien euros lo son, y si encontráis un precio en esos niveles no dudéis en cogerlo.
Con respecto al precio del billete que indican las diferentes compañías, pensad por un lado que al principio los billetes son más baratos y conforme se va llenando el avión estos son más caros. Comprar por lo tanto con tiempo es jugar con ventaja a la hora de conseguir un buen precio. Por otro lado tened en cuenta que una cosa es el precio del billete tasas incluidas y por otro el precio final. Al precio de los billetes le tendremos que añadir el costo de las maletas que facturemos y un costo adicional por pago con tarjeta de crédito, cada maleta suele suponer un costo adicional de unos 20 euros por maleta y el pago con tarjeta de crédito suele aumentar el precio final del viaje en unos 30 euros. Conviene que tengáis en cuenta esto a la hora del cálculo final. Y como os decía antes un precio igual o inferior a 100 euros por persona, se puede considerar que es un buen precio para el avión.
Decía que es muy bueno para coger buenos precios el comprarlos con tiempo de antelación, esta podría ser la primera condición para un buen precio. Pero también es importante que no os importe el lugar al que viajar. Me explico, no os ciñáis en la medida de lo posible a un solo destino como lugar para vuestra vacaciones, barajad varios y al final os quedáis con el resulte más barato. Si vais hacer un viaje por Europa, por poner un ejemplo, considerad varios destinos que os resulten atractivos y en función de los precios de avión que encontréis decidiros. Digo esto, por que un año puede estar muy barato el avión, por ejemplo, a Roma y muy caro a París. Y a igualdad de atracción por uno o por otro, la elección es clara.
A la hora de estudiar el precio del billete del avión también es importante que valoréis el aeropuerto de salida como el de llegada. El precio también varía mucho. Mirar el precio en diferentes aeropuertos y ver el costo final. Por poner un ejemplo, alguien que viva en Bilbao, tendrá la posibilidad de mirar vuelos desde: Bilbao, Cantabria, Oviedo, Valladolid, Madrid, Barcelona, Zaragoza, Burdeos, Biarritz, Toulouse, por citar algunos. Se trata de sumar al precio del avión el desplazamiento y ver cual sería la opción más barata.
Resumiendo para conseguir un buen precio en el vuelo:
a) Barajar varios destinos para nuestro viaje
b) Tener en cuenta diferentes aeropuertos
c) Comprarlo con antelación

Londres - Madame Tussaud’s - Reagent Park


Partíamos hacia Londres desde el Aeropuerto de Santiago de Compostela y volábamos con Ryanair. Para trasladarnos al aeropuerto contratamos un autobús, además de ser más cómodo pensando en el cansancio de la vuelta, al ser un grupo de 12 personas había que movilizar mucho coche.Llegamos a Lavacolla poco antes de que abriese la facturación. Tras facturar las maletas y comprobar que ninguna superaba los 15 kgs (las maletas que se facturen con Ryanair no deben superar este peso para evitar pagos extras) nos fuimos todos a desayunar. Un desayuno rápido de apenas 15 minutos pues debíamos irnos a la línea de embarque. Ryanair no asigna asiento durante la facturación del equipaje y si pretendíamos coger un buen asiento debíamos andar ágiles. Una vez que entraron los “priority” los siguientes fuimos nosotros y de esta forma ocupamos los primeros asientos del avión. Durante el vuelo, la tripulación ni bien ni mal, seca, cumpliendo su papel. El vuelo muy bueno y en dos horas estábamos en el aeropuerto de Stansted. Por cierto una auténtica flota de aviones de esta compañía en Stansted. Londres nos recibió con un tiempo agradable, un poco de viento pero con una temperatura más que buena. Tras recoger las maletas y pasar el control de policía nos dirigimos a la salida de la terminal donde nos estaba esperando el autobús que habíamos contratado para que nos trasladara al hotel. Pasaríamos nuestra semana en Londres en el Melia White House Hotel. La duración del trayecto hasta el hotel fue de una hora aproximadamente, durante ese tiempo ya observamos el paisaje inglés, sus típicas casas, su campiña, alternando zonas humildes con auténticas zonas residenciales. Como acabamos de comentar en una hora estábamos en Albany street, frente al Hotel Melia. Le comentamos al chofer la grata sorpresa de encontrarnos un clima tan favorable, el hombre nos dice que el día anterior había caído agua para dar y tomar.El hotel, muy bien, magnífico hotel, totalmente recomendable. En recepción nos atendió un recepcionista español con lo que el tema del idioma no iba a presentar problema. Serían sobre las tres de la tarde cuando ya teníamos las llaves de nuestras habitaciones. Nos dimos un margen de media hora y en ese tiempo nos reuniríamos en la cafetería del hotel, también aprovechamos para tomarnos las primeras cervezas en Londres. No eran paints, tan solo cañas pero cada una 4,50 GBP, comenzábamos bien.Para esa tarde teníamos previsto la visita a Madame Tussaud’s, el museo de cera de Londres, ya habíamos comprado las entradas en España por internet. Madame Tussaud’s nos quedaba muy cerca del hotel. Caminamos por Marylebond Road dejando Reagent Park a la derecha hasta llegar al cruce con Baker street y llegamos al museo. Teníamos la hora de las 17:30 para entrar, pero a pesar de ser las 17:00 entramos. El precio de la entradas para todo el grupo (12 personas, 6 adultos y 6 niños) fue de 124 GBP. Si vais a visitar el Madame Tussaud’s tened en cuenta que el precio de la entrada es diferente en base a la hora que contratéis la entrada. El museo da citas cada media hora, siendo las entradas de última hora del día las más baratas. Hay diferencias importantes en cuanto al precio de visitarlo durante la mañana a realizar la visita a última hora de la tarde. Tuvimos suerte en este sentido ya que la llegada del avión nos permitía ver el museo a última hora de la tarde.El museo está bien sobre todo para los niños que disfrutaron viendo a muchísimos personajes conocidos. En cuanto a las figuras como todo, unas más logradas que otras. Salas de cantantes, actores, políticos, religiosos. Destaca un trayecto que se realiza en unos pequeños coches a modo de tren que te van enseñando la historia de Inglaterra y el mundo. A pesar de que en muchas guías estiman un tiempo de unas dos horas y media para ver el museo, en nuestro caso en una hora y media lo teníamos visto. Cuando salimos vimos que en la taquilla podían cogerse los tickets para el London Eye, como no teníamos muy claro quien subiría y quien no, decidimos posponer la compra. Sobre las 18:30 salimos del museo haciéndolo de nuevo por Marylebond Road. Cerca de este museo se encuentra el museo de Sherlock Holmes. En nuestra vuelta hacia el hotel, para ese día ya no teníamos programada ninguna visita más, lo hicimos paseando por Reagent Park, parque precioso y perfectamente cuidado. Gran cantidad de londinenses paseando como nosotros. Atravesamos el parque y llegamos a Prince Albert Road, el lado opuesto por donde entramos, bordeamos el parque y volvimos hacia el hotel por Albany Street. Este recorrido lleno de casitas bajas al más puro estilo británico. Pasadas las 19:30 llegamos al hotel y tras dejar las mochilas en las habitaciones nos citamos en el hall del hotel para cenar. Nuestra estancia en el Hotel incluía la cena. Unas cervezas antes de cenar y nos fuimos al buffete. Un poco escaso, pero bien en líneas generales. A las once nos despedimos y nos citamos a las ocho el día siguiente.