Contamos en este blog nuestros viajes, la planificación, lo recorrido. Para que puedan serviros de ayuda a lo hora de planificar los vuestros.

Preparativos, compra de vuelos, contrato del hotel. ¿Cuándo es el momento adecuado?

Planificación, mapas con lo que vamos a visitar.

Distintos lugares con encanto, donde merece la pena perderse.

En definitiva: Consejos, sugerencias, ideas, itinerarios, planes que estamos seguros os harán más fácil vuestro viaje.

Feliz viaje

sábado, 15 de mayo de 2010

Excursiones en París: Bruselas

Esta era una de las excursiones que nosotros llevábamos como posibles para realizar durante nuestra estancia en París. Al final no la hicimos
Cogeríais el TGV en París en la estación París Nord y se llega a Bruselas a la estación Brusselas Midi. El tiempo aproximado del viaje es más o menos de 1 hora y 20minutos. El horario de trenes es muy flexible desde las siete de la mañana para partir hacia a Bruselas y hasta las diez de la noche para regresar a París. Los billetes pueden comprarse en internet, en la web del TGV. Los precios aproximados serían de unos 140 euros por persona ida y vuelta. El precio varía en función del horario de salida tanto de París como de Bruselas.
A continuación os describimos como pasar un día en Bruselas. No penséis que está lejos y pensad en Bruselas como posible excursión desde París. Bruselas tiene su encanto y merece la pena.


A Bruselas llegamos a la estación Midi situada al sur de la ciudad, no estamos en pleno centro de Bruselas, pero tampoco hay distancias tremendas al centro, es un paseo.
Nuestro recorrido desde la estación Midi podría comenzar dirigiéndonos hacia el Jardin d’enfants en la 40, rue Saint-Ghislain. En este punto veríamos la casa de Victor Horta arquitecto belga y promotor del modernismo. Un ejemplo es su propia casa. De aquí nos vamos a la Place de la Chapelle para visitar Note Dame de la Chapelle, una iglesia preciosa donde podréis comprobar como se mezcla el estilo románico y el gótico en su construcción.
Muy cerca esta el Sablon, tanto el Petit Sablon como el Grand Sablon. Situadas en la Plaza del Sablon. Dos plazas ajardinadas con un encanto especial tanto una como otra. En el Grand Sablon se organizan mercados con variedad de cosas. También en esta plaza podréis disfrutar de los chocolates de Bruselas. Hay muchas pastelerías donde ofrecen verdaderas delicias. Sería imperdonable no probar alguna de ellas. Veréis una tienda que se llama Chocolatier Pierre Marcolini que es fascinante por los chocolates que vende. En el Petit Sablon y tras cruzar la calle de la Regence veréis una estatua que representa a Egmont y Hornes que fueron decapitados en la Grand Place por orden del duque de Alba.
Continuamos hacia el Palacio Real de Bruselas y a lado los jardines de Warande. Tras esta visita, os recomendaría que cogieráis un autobús y os desplazarais al Parlamento y demás edificios de la Unión Europea. No hay mucha distancia, tampoco tiene pérdida porque es en línea recta, pero en autobus ahorraríamos tiempo. Hay que seguir por la rue de la Loi y rue Belliard. Tras esta visita haríamos el mismo camino de vuelta en autobús y volveríamos estar en los jardines de Warande.
Continuamos hacia la Catedral de Saint Michael y Santa Gudula. Una auténtica joya.
Tras esta visita nos vamos hacia la Grand Place. Cualquier cosa que se diga es poco, preciosa. El edificio del Ayuntamiento es precioso. Magnífica la plaza y preciosas las callejuelas que la rodean, calles que hacen referencia a los diferentes gremios que en su día allí se encontraban como la calle de los carboneros - rue des Charbonniers - o la calle de los carniceros - rue des Bouchers -. Podéis comer en Chez Leon y no puede ser de otra manera, comer el plato típico: los mejillones. Pero pedir mejillones no significa pedir una racioncita, todo un kilo de mejillones preparados con las más variadas salsas y como no acompañadolos un cerveza fresquita, donde la oferta también es amplisima. Tras la comida podéis dirigiros hacia el Roy d’Espagne y tomarse una cerveza en su terraza y contemplar la Grand Place. La vista y el lugar son extraordinarios. Este establecimiento es del año 1700 con decoración de la época. Imprescindible en Bruselas esta parada.
Ya por la tarde podréis aprovechar para callejear por las calles de los alrededores de la Grand Place, donde los gremios realizaban sus trabajos en aquellas épocas y como no otra visita obligada el Manneken Pis, todo un símbolo de la ciudad de Bruselas, la estatua de un niño que está meando. Es una figura pequeña que puede defraudar un poco, pero hay que verla. Podéis continuar hacia el Palacio de la Bolsa y la rue Neuve que es la zona comercial y la de las grandes firmas de Bruselas.
Tras esta visita ya de nuevo podemos dirigirnos hacia la estación Midi para nuestra vuelta a París.