Contamos en este blog nuestros viajes, la planificación, lo recorrido. Para que puedan serviros de ayuda a lo hora de planificar los vuestros.

Preparativos, compra de vuelos, contrato del hotel. ¿Cuándo es el momento adecuado?

Planificación, mapas con lo que vamos a visitar.

Distintos lugares con encanto, donde merece la pena perderse.

En definitiva: Consejos, sugerencias, ideas, itinerarios, planes que estamos seguros os harán más fácil vuestro viaje.

Feliz viaje

jueves, 5 de julio de 2007

Viaje a Bruselas

Aeropuerto de Bruselas

El viaje a Bruselas comenzó en Santiago de Compostela donde tempranito cogimos un vuelo con un primer destino a Barcelona, donde tras una escala de poco más de una hora un vuelo de Iberia nos ponía rumbo al Aeropuerto Internacional de Bruselas -Zaventem -. Precioso aeropuerto, todo muy bien señalizado. El desplazamiento desde el aeropuerto hasta Bruselas puede hacerse en tren o en autobús (los más económicos), nosotros optamos por el tren, con precios sobre 2,5 euros para adultos y 1,60 para niños (los menores de 12 años no pagan). No tiene pérdida en el aeropuerto, se baja al piso inferior y allí ya se coge el tren, como indicaba perfectamente señalizado. Ya rumbo a la capital hay que decidir en que estación bajar, en Bruselas hay tres: la Bruxelles-Nord (al norte de Bruselas), la Bruselas Central (en el centro de la ciudad y cerquísima de la Grand-Place y la Bruxelles Midi (al sur). Nosotros nos bajamos en la estación central, ya que era la que se encontraba más próxima del hotel. Viaje en tren muy cómodo, sobre 15 minutos, que poco a poco te va metiendo en la ciudad.
Con los planos que llevabamos sabíamos que el hotel se encontraba muy cerca de la estación del Norte, en concreto estaba en la Rue du Nord, caminando sobre cinco minutos. La Rue du Nord muy céntrica se encuentra en la parte alta de la ciudad y camino del hotel ya nos dabamos cunta del encanto d la ciudad, al mismo tiempo que el tiempo nos acompañaba.
Subimos por la Rue de la Loi, esta calle ofrece una vista preciosa de la ciudad con el Jubelpark al fondo. Continuamos por Regentlaan, donde pudimos ver los tranvías. Alcanzamos la Rue de Louvain donde en la plaza está el Parlament Flamand y muy cerquita el Palais de Nation.
Nada más llegar al hotel - con marcado estilo Art Deco - dejamos las maletas y nos dispusimos a comenzar nuestra aventura en Bruselas.
Tras dejar el hotel ya casi era la hora de comer, había hambre, nos dirigimos hacia la Grand Place. Cualquier cosa que se diga es poco, preciosa. El edificio del Ayuntamiento da la impresión que la preside. Magnífica la plaza y preciosas las callejuelas que la rodean, calles que hacen referencia a los diferentes gremios que en su día allí se encontraban como la calle de los carboneros - a rue des Charbonniers - o la calle de los carniceros - rue des Bouchers -. Decidimos comer en Chez Leon y no podía ser de otra manera, había que comer el plato típico: los mejillones. Pero pedir mejillones no significa pedir una racioncita, todo un kilo de mejillones preparados con las más variadas salsas y como no acompañadolos un cerveza fresquita, donde la oferta también es amplisima.
Al acabar de comer dimos un paseo por los alrededores de la plaza, incluyendo el Manneken pis. La verdad que a nuestro juicio no se corresponde su tamaño con la fama. Escondido en un cruce de calles, resulta curioso. Cantidad enorme de gente mirándolo e incluso cantando. Ese día no estaba vestido, pero muchas veces durante el año se le adorna con algún traje típico, que por cierto en la Gran Place hay expuestos una buena cantidad de ellos.
Caía la tarde y ya tocaba tomar una cerveza fresca en alguna de la plaza, como no, elegimos el Roy d'Espagne, precioso restaurante con una ambientación medieval extraordinaria, madera por todos lados, dando la sensación de retornar varios siglos atrás.
Tras cenar una pizza regresamos al hotel.